miércoles, 12 de enero de 2011

Poema de la desposada

Buena suerte muchacha. Lucirás muy bonita,

con el velo de novia y el ramo de azahar,

pero sin el sonrojo de tu primera cita,

sino pálida y seria delante del altar.


Pronto será la boda. Pero acaso un despecho,

amargará las noches de tu luna de miel,

si al abrir una puerta reconoces un lecho,

o al cruzar un pasillo recuerdas otro hotel.



Sin embargo, muchacha, cuando termines el viaje,

ya serás la señora de no sé que señor,

aunque tal vez descubras, al abrir tu equipaje,

que en la prisa -¡qué pena!- se te olvidó el amor.



José Angel Buesa





COSAS A Max Daireaux

1



Amo las cosas que nunca tuve
con las otras que ya no tengo.
Yo toco un agua silenciosa,
parada en pastos friolentos,
que sin un viento tiritaba
en el huerto que era mi huerto.
La miro como la miraba;
me da un extraño pensamieto,
y juego, lenta, con esa agua
como con pez o con misterio.
2

Pienso en umbral donde dejé
pasos alegres que ya no llevo,
y en el umbral veo una llaga
llena de musgo y de silencio.
3

Me busco un verso que he perdido,
que a los siete años me dijeron.
Fue una mujer haciendo el pan
y yo su santa boca veo.
4

Viene un aroma roto en ráfagas;
soy muy dichosa si lo siento;
de tan delgado no es aroma,
siendo el olor de los almendros.
Me vuelve niños los sentidos;
le busco un nombre y no lo acierto,
y huelo el aire y los lugares
buscando almendros que no encuentro...
5
Un río suena siempre cerca.
Ha cuarenta años que lo siento.
Es canturía de mi sangre
o bien un ritmo que me dieron.
O el río Elqui de mi infancia
que me repecho y me vadeo
Nunca lo pierdo; pecho a pecho,
como dos niños, nos tenemos.
6
Cuando sueño la Cordillera,
camino por desfiladeros,
y voy oyéndoles, sin tregua,
un silbo casi juramento.
7

Veo al remate del Pacífico
amoratado mi archipiélago
y de una isla me ha quedado
un olor acre de alción muerto...
8

Un dorso, un dorso grave y dulce,
remata el sueño que yo sueño.
Es el final de mi camino
y me descanso cuando llego. 
Es tronco muerto o es mi padre
el vago dorso ceniciento.
Yo no pregunto, no lo turbo.
Me tiendo junto, callo y duermo.
9

Amo una piedra de Oaxaca
o Guatemala, a que me acerco,
roja y fija como mi cara
y cuya grieta da un aliento.
Al dormirme queda desnuda;
no sé por qué yo la volteo.
Y tal vez nunca la he tenido
y es mi sepulcro lo que veo...


Gabriela Mistral







martes, 11 de enero de 2011

En honor al mes de la historia de las mujeres y en memoria de Erma Bombeck quien perdió su batalla contra el cáncer.

SI YO TUVIERA MI VIDA PARA VIVIRLA DE NUEVO - por Erma Bombeck
(escrito después que ella descubriera que estaba muriendo de cáncer).


Me habría ido a la cama cuando estaba enferma en vez de creer que la tierra se detendría si yo no estuviera en ella al día siguiente.


Hubiera encendido la vela rosada en forma de rosa antes de que se derritiera guardada en el armario.


Habría invitado a mis amigos a cenar sin importar en la suciedad de la alfombra y el sofá desordenado.

Habría comido las palomitas de maíz en el "salón de las visitas" y me habría preocupado menos de lo engorroso cuando alguien quisiese prender el fuego en la chimenea.

Me habría dado el tiempo para escuchar a mi abuelo divagando sobre su juventud.


Habría compartido más el día a día con mi marido que con la oficina.


Me habría sentado en el prado sin importar las manchas de la hierba.


Habría llorado y reído menos viendo televisión y más mientras vivía la vida.
En lugar de evitar los malestares de los nueve meses de embarazo, habría atesorado cada momento y comprendido que la maravilla que crecía dentro de mi, era mi única oportunidad en la vida de asistir a Dios en un milagro.

Cuando mis hijos me besaron impetuosamente, nunca habría dicho "cuidado estoy ocupada, ahora ve y lávate para la cena", Habría habido mas "te quiero" y más "lo siento"


Pero sobre todo, quiero darle otra oportunidad a la vida, quiero aprovechar cada minuto. Mirar las cosas y realmente verlas... vivirlas y nunca volver atrás. ¡DEJAR DE PREOCUPARME POR LAS COSAS PEQUEÑAS Y COMENZAR A PREOCUPARME POR LAS COSAS BELLAS QUE SI IMPORTAN!!!


No te preocupes sobre a quien no le agradas, quien tiene más o quien hace que. En lugar de eso, atesoremos las relaciones que tenemos con aquellos que de verdad nos quieren.

Hermoso escrito de María Elena Walsh, como todo lo que ha creado.


¡A difundirlo! ( COMO HOMENAJE EN EL DÍA DE SU FALLECIMIENTO A UNA GRANDE)




"LA EÑE"


(María Elena Walsh)


La culpa es de los gnomos, que nunca quisieron ser ñomos.
Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio... Todos evasores de la eñe.
Señoras, señores, compañeros, ¡amados niños!... ¡No nos dejemos arrebatar la eñe!
Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración.
Ya nos redujeron hasta el apócope.
Ya nos han traducido el pochoclo (pop corn).
Y como éramos pocos, la abuelita informática, ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe, con su gracioso peluquín.


Quieren decirme, ¿qué haremos con nuestros sueños?
Entre la fauna en peligro de extinción, ¿figuran los ñandúes y los ñacurutuces?
En los pagos de Añatuya, ¿como cantarán Añoranzas?
¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?


¿Qué será del Año Nuevo... El tiempo de ñaupa...?
Aquel tapado de armiño, ¿y la ñata contra el vidrio?
¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?


"La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa.Y como la gente, sufre variadas discriminaciones.
Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K...
Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda; la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados, después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui.


A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo.
Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta.


Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada, también por pereza y comodidad.


Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños... ¡Impronunciables nativos!...
Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece.
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido, porque así se nos canta.


No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski.
Ninios, suenios, otonio... Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda, y vuelva a llamarse Hispania.
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software.
Luchemos para no añadir más leña a la hoguera, donde se debate nuestro discriminado signo.
Letra es sinónimo de carácter...


¡Avisémoslo al mundo entero por Internet!

miércoles, 5 de enero de 2011

La invitación amable - Alfonsina Storni -

Acércate, poeta; mi alma es sobria,
de amor no entiende -del amor terreno-
su amor es mas altivo y es mas bueno.


No pediré los besos de tus labios.
No beberé en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.

Acercate, poeta sin recelos...
ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.


¿Quieres ir a los bosques con un libro,
un libro suave de belleza lleno?...
Leer podremos algún trozo ameno.


Pondré en la voz la religión de tu alma,
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.


Te pediré me cuentes tus amores
y alguna historia que por ser añeja
nos dé el perfume de una rosa vieja.


Alfonsina Storni







Carta de amor

Estimada Cristina:


Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial.


A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario (...)(...) y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.


Como verás, he dividido la lista en dos partes.


Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú.


Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.




COSAS QUE DESEO CONSERVAR


La piel de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.


El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.


El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.


La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.


La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.


El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.


Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.


Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos.


(También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).




COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TÚ


Los silencios.


Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.


El sabor acre de los insultos y reproches.


La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.


Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.


El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.


Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.


Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.


Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo sólo son eso:... objetos.


Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado (.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.


Afectuosamente, Roberto.



Si me voy antes

Si me voy antes que ustedes, no lloren por mi ausencia; alégrense por todo lo que hemos amado juntos.
No me busquen entre los muertos, en donde nunca estuvimos; encuéntrenme en todas aquellas cosas que no habrían existido si ustedes y yo no hubiésemos convivido.


Yo estaré a su lado, sin duda alguna, en todo lo que hayamos creado junto a nuestros hijos, por supuesto, pero también en el sudor compartido tanto en el trabajo como en el placer, y en las lágrimas que intercambiamos.


Y en todos aquellos que pasaron a nuestro lado y que, irremediablemente, recibieron algo de nosotros, y llevan incorporado -sin ellos ni nosotros notarlo- algo de ustedes y algo de mí.


También nuestros fracasos, nuestra indolencia y nuestros pecados serán testigos permanentes de que estuvimos vivos y no fuimos ángeles, sino humanos.


No se aten a los recuerdos ni a los objetos, porque donde quiera que miren que hayamos estado, con quienquiera que hablen que nos conociese, allá habrá algo mío. Aquello sería distinto, pero indudablemente distinto, si no hubiésemos podido vivir juntos nuestro amor durante tantos años; el mundo estará ya siempre salpicado de nosotros.

No lloren mi ausencia, porque sólo les faltará mi palabra nueva y mi calor de ese momento. Lloren, si quieren, porque el cuerpo se llena de lágrimas ante todo aquello que es más grande que él que no es capaz de comprender, pero que entiende como algo grandioso, porque cuando la lengua no es capaz de expresar una emoción, ya sólo pueden hablar los ojos.


Y vivan.. Vivan creando cada día, y más que antes. Porque yo no sé cómo, pero estoy seguro de que, desde mi otra presencia, yo también estaré creando junto a ustedes, y será precisamente en ese acto de traer algo que no estaba, donde nos habremos encontrado.. Sin entenderlo muy bien, pero así, como los granos de trigo que no entienden que su compañero muerto en el campo ha dado vida a muchos nuevos compañeros.


Así, con esa esperanza, deberán continuar dejando su huella, para que, cuando su muerte nos reuna...nuestro próximo abrazo nos incorpore ya sin ruptura a la Unica Creación, y muchos puedan decir de nosotros: si no nos hubiesen amado, el mundo estaría más triste.