sábado, 10 de noviembre de 2012

Poema para hombres y mujeres apasionadamente enamorados!





Me gustas cuando callas porque estas como ausente
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas llenas del alma mía.
Mariposa de ensueño, te pareces a mi alma
y te pareces a la palabra melancolía.


Me gustas cuando callas, y estas como distante
y estas como quejándote, mariposa en arrullo
Y me oyes desde lejos y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle en el silencio tuyo.


Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lampara, simple como un anillo.
Eres como la noche callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.


Me gustas cuando callas porque estas como ausente,
distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, de que no sea cierto.


~Pablo Neruda
Chile                                                                    
















Discreto amor




Mi viejo corazón toca a una puerta,
mi viejo corazón, como un mendigo
con el afán de su esperanza incierta
pero callando lo que yo no digo.
Porque la que me hirió sin que lo advierta,
la que sólo me ve como un amigo
si alguna madrugada está despierta
nunca será porque soñó conmigo...

Y sin embargo, ante la puerta oscura
mi corazón, como un mendigo loco
va a pedir su limosna de ternura

Y cerrada otra vez, o al fin abierta,
no importa si alguien oye cuando toco,
porque nadie sabrá cuál es la puerta.

Jose Angel Buesa



Canción del amor lejano




 Ella no fue, entre todas, la más bella,                                
pero me dió el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

Acaso fué porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene mas reflejos.

Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.

Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía.

Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.

Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.

Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dió el amor más hondo y largo...
Nunca fué mía. No era la más bella.
Otras me amaron más ... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

José Angel Buesa



                                                                     

                                                                                             

viernes, 9 de noviembre de 2012




Amigo: sé que existes, pero ignoro tu nombre.
No lo he sabido nunca ni lo quiero saber.
Pero te llamo amigo para hablar de hombre a hombre,
que es el único modo de hablar de una mujer.


Esa mujer es tuya, pero también es mía.
Si es más mía que tuya, lo saben ella y Dios.
Sólo se que hoy me quiere como ayer te quería,
aunque quizá mañana nos olvide a los dos.

Ya ves: ahora es de noche. yo te llamo mi amigo;
yo, que aprendí a estar solo para quererla más;
y ella, en tu propia almohada, tal vez sueña conmigo;
y tú, que no lo sabes, no la despertarás.

¡Qué importa lo que sueña!. Déjala así, dormida.
Yo seré como un sueño sin mañana ni ayer.
Y ella irá de tu brazo para toda la vida,
y abrirá las ventanas en el atardecer.

Quédate tú con ella. Yo seguiré el camino.
Ya es tarde, tengo prisa, y aún hay mucho que andar,
y nunca rompo el vaso donde bebí un buen vino,
ni siembro nada, nunca, cuando voy hacia el mar.

Y pasarán los años favorables o adversos,
y nacerán las rosas que nacen porque sí;
y acaso tú, algún día, leerás estos versos,
sin saber que los hice por ella y para ti....



Autor, José Angel Buesa

Que siempre te sientas amada


Que descubras la serenidad y tranquilidad
en un mundo imposible de entender.

Que el dolor que has vivido
y los problemas que has experimentado,
te den el poder de caminar por la vida
enfrentando cada situación con optimismo y valor.

No olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión
siempre estarán contigo, aun cuando te sientas solo.

Que descubras suficiente bondad en otros
para creer en un mundo de paz.
Que una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa
sean tuyos todos los días de tu vida
Y que puedas dar estos regalos tanto como recibirlos.

Recuerda el sol
aun en medio de la tormenta.
Enseña amor a aquellos que odian,
y deja que ese amor te fortalezca.

Recuerda que aquellos seres cuyas vidas
has tocado y aquellos otros que han dejado su huella en ti,
siempre ocuparan un lugar especial en tu corazón.
No importa si el encuentro fue corto
y no lo que tu esperabas o deseabas.

No te preocupes demasiado por lo material.
Valoriza mas la bondad y generosidad
que habitan en tu corazón.

Que encuentres tiempo cada día
para apreciar la belleza y el amor que te rodean.

Realiza que como seres humanos
tenemos muchas cosas en común
pero en el fondo todos somos diferentes.
Aprecia y respeta las diferencias.

Lo que sientes que careces en el presente
puede ser tu fortaleza en el futuro.

Que veas un futuro lleno de posibilidades.

Que encuentres suficiente fortaleza en tu interior
para determinar por ti mismo tu valor,
y no dependas de la opinión de otros para reconocer
tus habilidades.



                                                                   

                                                                                     

Mensaje de amor



En algún momento un médico determinará que mi
corazón ha dejado de funcionar y que en verdad mi
vida se ha terminado.

Cuando esto suceda, no traten de revivirme artificial-
mente por medio de aparatos, y dondequiera que me
encuentre no lo llamen "mi lecho de muerte". Llámenlo
"mi lecho de vida " y dejen que mi cuerpo vaya de allí
a ayudar a que otros gocen de una vida plena.

Den mi vista a alguien que nunca haya visto un amanecer,
la cara de un bebé o el amor en los ojos de una mujer.

Den mi corazón a alguien a quien el suyo no le haya causado
más que interminables días de dolor.

Den mi sangre a algún adolescente rescatado de entre
las ruinas de un automóvil accidentado, para que pueda
vivir y llegar a gozar del juego de sus nietos.

Den mis riñones a quien dependa de una máquina para
seguir existiendo semana tras semana.

Tomen mis huesos, todos mis músculos y todas y cada
una de las fibras y nervios de mi cuerpo y encuentren
la manera de hacer caminar a un niño lisiado.

Exploren cada rincón de mi cerebro. Si fuera necesario,
tomen todas las células para que algún día un niño pueda
gritar con la emoción del deporte y una niña sorda pueda
oír el sonido de la lluvia contra los cristales de la ventana.

Cremen lo que quede de mí y echen mis cenizas a los
cuatro vientos, para ayudar a que crezcan las flores.

Y si tienen la necesidad de enterrar algo, les dejo mis defectos,
 mis debilidades y todos mis perjuicios contra mis
semejantes.

Mi alma dénsela a Dios.

Y si por casualidad alguien quiere recordarme, hágalo con
una buena palabra o acción hacia quien lo necesite. Si hacen
lo que les pido, viviré eternamente.

anónimo

(¿no lo harías tú....?)






Cuando una flor muere, nace una semilla;

cuando una semilla muere, nace una planta.

Y la vida sigue su camino más fuerte que la muerte.-

Rabindranath Tagore


jueves, 1 de noviembre de 2012

Aria de luto




Tendrá que suceder, hoy o mañana,
en cualquier parte y de cualquier manera,
--puede ser que bajando una escalera
o puede ser que abriendo una ventana.

Sucederá tal día de semana,

sencillamente, sin llover siquiera,
en el banco de un parque en primavera
o en un hotel de una ciudad lejana.

Así sucederá, como un espejo

que se queda de pronto sin reflejo,
porque crece la sombra o porque sí.
Irá de puerta en puerta un viento loco,
y tú también te morirás un poco
con algo tuyo que se muere en mí...!

José Angel Buesa