Mi corazón se siente satisfecho
de haberte amado y nunca poseído:
así tu amor se salva del olvido
igual que mi ternura del despecho.
Jamás te vi desnuda sobre el lecho,
ni oí tu voz muriéndose en mi oído:
así ese bien fugaz no ha convertido
un ancho amor en un placer estrecho.
Cuanto el deleite suma a lo vivido
acrecentado se lo resta el pecho,
pues la ilusión se va por el sentido.
Y, en ese hacer y deshacer lo hecho,
sólo un amor se salva del olvido,
y es el amor que queda insatisfecho.
José Angel Buesa
miércoles, 30 de marzo de 2011
miércoles, 23 de marzo de 2011
Por los mismos senderos
Rimas
Vivir en la misma casa ,
dormir bajo el mismo techo ,
compartir las mismas sabanas ,
y sentir cerca tu cuerpo.
Acariciar tu piel desnuda ,
embriagarme con tus besos ,
llorar feliz de alegría ,
y reírnos en silencio.
Fundirme dentro de tu alma ,
soñar el mismo sueño ,
y sentir junto a tu lado ,
los mas puros sentimientos .
Bailar con la misma música ,
vibrar por fuera y por dentro ,
penetrar en tu mirada ,
y conocer tus secretos.
Despertar a la mañana ,
contemplar el Universo ,
sentir el calor del sol ,
y las caricias del viento.
Tomarte de la mano ,
bajo el mismo cielo ,
caminar las mismas noches ,
por los mismos senderos.
autor: Gabriel Tornabene
Vivir en la misma casa ,
dormir bajo el mismo techo ,
compartir las mismas sabanas ,
y sentir cerca tu cuerpo.
Acariciar tu piel desnuda ,
embriagarme con tus besos ,
llorar feliz de alegría ,
y reírnos en silencio.
Fundirme dentro de tu alma ,
soñar el mismo sueño ,
y sentir junto a tu lado ,
los mas puros sentimientos .
Bailar con la misma música ,
vibrar por fuera y por dentro ,
penetrar en tu mirada ,
y conocer tus secretos.
Despertar a la mañana ,
contemplar el Universo ,
sentir el calor del sol ,
y las caricias del viento.
Tomarte de la mano ,
bajo el mismo cielo ,
caminar las mismas noches ,
por los mismos senderos.
autor: Gabriel Tornabene
Siento rezar al Zonda
Siento rezar al Zonda
Siento rezar al Zonda
su resuello sobre mi rostro,
resecando hasta el espíritu
agrietando hasta mi sombra.
Sopla, espuelea, reta y exige,
como un domador de santos.
Es el mismo soplo del infierno,
de fuego es el látigo que aflige.
Siembras de desierto el alma mía
y de toscos rostros al oasis.
Solo resta resistir a la sombra
su amarga y lenta letanía.
Zonda chúcaro y malebo
que has osado robar el suelo,
ese suelo de mis cerros,
pintando de agrestes sus sueños
El tiempo te juzga de avaro,
solemne suspiro de espanto,
el cielo te acusa de sucio,
traicionero silbido satánico.
Tus ráfagas saben a heridas salitrosas
tus silencios,
a lágrimas de jarilla dañada
y a quebradas pedregosas.
Y es que a tu fuerza segadora
no se resiste el más fuerte árbol,
castigando al corajudo laburante,
curtiendo así su espalda y su aguante.
Con su brazo aplasta toda obra
y convierte mis surcos en arenales,
borrando mi historia en el desierto,
convirtiendo en páramo mi memoria.
Y es que sufre su eternidad labriega
y nadie entiende sus estrofas,
por ende en sus lágrimas de fuego
no perdona improvisación ni euforia...
Zonda impertinente y malicioso,
deja de azotar con tus victorias,
sobre el fracaso humano
al peregrino
Enfrenta tu límite sur,
repliega tus alas abrasadoras.
Por favor quémate en tu fuego
y vuelve a tu hogar sobre el poniente.
su resuello sobre mi rostro,
resecando hasta el espíritu
agrietando hasta mi sombra.
Sopla, espuelea, reta y exige,
como un domador de santos.
Es el mismo soplo del infierno,
de fuego es el látigo que aflige.
Siembras de desierto el alma mía
y de toscos rostros al oasis.
Solo resta resistir a la sombra
su amarga y lenta letanía.
Zonda chúcaro y malebo
que has osado robar el suelo,
ese suelo de mis cerros,
pintando de agrestes sus sueños
El tiempo te juzga de avaro,
solemne suspiro de espanto,
el cielo te acusa de sucio,
traicionero silbido satánico.
Tus ráfagas saben a heridas salitrosas
tus silencios,
a lágrimas de jarilla dañada
y a quebradas pedregosas.
Y es que a tu fuerza segadora
no se resiste el más fuerte árbol,
castigando al corajudo laburante,
curtiendo así su espalda y su aguante.
Con su brazo aplasta toda obra
y convierte mis surcos en arenales,
borrando mi historia en el desierto,
convirtiendo en páramo mi memoria.
Y es que sufre su eternidad labriega
y nadie entiende sus estrofas,
por ende en sus lágrimas de fuego
no perdona improvisación ni euforia...
Zonda impertinente y malicioso,
deja de azotar con tus victorias,
sobre el fracaso humano
al peregrino
Enfrenta tu límite sur,
repliega tus alas abrasadoras.
Por favor quémate en tu fuego
y vuelve a tu hogar sobre el poniente.
Autor:
Adrián Alonso.
Gracias Adrián por tu gentileza
7 - 3 - 2007
Belkys
Belkys
Amigo
¿es que no has entendido?
No es imprescindible que trate de explicar,
Tú lo sabes, la vida me ha vencido,
hoy todo en mí es cansancio, es tedio, es soledad.
Necesito tu mano, necesito tu abrigo,
necesito que escuches, yo necesito hablar.
Hoy mi ser, ya desierto, hoy mi yo, estremecido,
busca un alma, un oído que me sepa escuchar.
Suena desgarrador, muy triste y vacilante.
Quiero fronda, color y todo es aridez.
No lo sabes, no he hablado, no te culpes,
solo quiero que prepares tu abrigo,
ese que estuve a mi lado siempre, antes
y que hoy, vacía y sola, vuelvo a pedirte, amigo.
Madelca
jueves, 17 de marzo de 2011
EL CLAVEL SECO
Como el clavel del patio estaba seco,
yo, entristecido por sus tristes males,
baje al jardín para cavar un hueco,
en buena sombra entre dos rosales.
Y eran rosales cerca, gajo a gajo
en una cercanía indiferente
pero al cavar un poco, vi allá abajo
sus raíces trenzadas locamente.
Así, esta tarde, descubrí el secreto
de un cariño verdadero, hondo y discreto,
transplantando un clavel que se secó.
Y, en nuestra indiferente cercanía,
que loco ensueño se descubriría
si alguien cavara un hueco entre tu y yo.
Jose Angel Buesa
yo, entristecido por sus tristes males,
baje al jardín para cavar un hueco,
en buena sombra entre dos rosales.
Y eran rosales cerca, gajo a gajo
en una cercanía indiferente
pero al cavar un poco, vi allá abajo
sus raíces trenzadas locamente.
Así, esta tarde, descubrí el secreto
de un cariño verdadero, hondo y discreto,
transplantando un clavel que se secó.
Y, en nuestra indiferente cercanía,
que loco ensueño se descubriría
si alguien cavara un hueco entre tu y yo.
Jose Angel Buesa
LAS SIETE PALABRAS
Siete veces en la cruz
nos habla el Señor Jesús.
En estas siete palabras
Él te ofrece salvación,
llamando a tu corazón
y esperando que le abras.
I
Contempla a la multitud,
comprendiendo su actitud.
En su crimen se enceguecen,
y pide crucificado:
PERDÓNALES, PADRE AMADO,
QUE NO SABEN LO QUE HACEN.
II
Un ladrón arrepentido
en la cruz se ha convertido.
Reconoce su castigo
y después de una oración
escucha con atención:
TÚ ESTARÁS CONMIGO.
III
Cristo quiere que María
tenga paz y compañía
cuando el dolor la taladre.
Y junto a Juan, Él le dijo:
MUJER, HE AHÍ A TU HIJO;
HIJO, HE AHÍ A TU MADRE.
IV
Dios observa desde el cielo
hasta que coloca un velo.
No puede ver el pecado
que está cargando Jesús.
Dios mío, clama Él en la cruz:
¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
V
La cruz es tormento cruel
nadie se preocupa de Él.
Todo sufre por merced
sin que le tengan piedad.
Y en medio de su ansiedad
dice el Señor: TENGO SED.
VI
La profecía se ha cumplido,
allí está el Mesías herido.
Como cordero inmolado
ha cumplido su misión,
y expresa con emoción:
TODO ESTÁ CONSUMADO.
VII
Ahora se oye su palabra final.
Ya su vida, su ser terrenal,
se está extinguiendo.
Ya ruegan sus labios humanos:
PADRE, EN TUS MANOS,
MI ESPÍRITU ENCOMIENDO...
Fue el último sermón de Jesús
el púlpito fue la cruz.
Siete frases que siguen resonando,
meditemos en ellas sabiamente
en nuestro corazón y en nuestra mente,
que Cristo todavía nos sigue hablando.
Autor: Orlando Castellanos
miércoles, 16 de marzo de 2011
EL AMOR NO ES UN JUEGO
No es un juego, un deleite; efímero momento...
Es algo más que eso , es entrega, es tormento,
es dolor y es la dicha, que ningún otro sentimiento tiene.
Dale al amor el valor que solo él merece.
No te dejes llevar por el encantamiento
que un minuto de placer y de contento
te produce la entrega tan efímera y breve.
Ama con el cuerpo, pero más con en el alma.
Solo así sentirás la verdadera calma ,
el bullir de tu sangre , la amanecida luz de la esperanza.
Y ahora ahoga la lágrima llorada
que mañana, cuando el intruso sol entre por tu ventana
le gritarás gozosa ¡ yo también soy amada!
Madel 13/02/2001.
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